“Receta para un poema”

Escribir un poema no es tan difícil. No necesitas de experiencia ni de un poder innato para escribir. Sólo tenes que tener fe y no olvidar que todo lo que sale del alma tiene un toque especial que hace que sea hermoso.

Elementos:

  • Papel
  • Birome
  • Paciencia (para esperar la inspiración)
  • Un sentimiento:
  • Alegría
  • Ilusión
  • Deseo
  • Dolor en el pecho
  • Nudo en la garganta
  • Tristeza
  • Bronca
  • Amor
  • Amistad
  • Desilusión
  • Miedo
  • Palabras simples
  • Libros, canciones, diarios
  • Un escarbadientes
  • Una llave mágica

Sugerencias:

Si no sabes como empezar, busca una frase en un poema que te guste, que no sea de más de tres o cuatro versos, tomalo como base para hacer tu propio poema.

Utilidades:

§ Desahogarte
§ Darte cuenta de lo que realmente te pasa
§ Demostrar a alguien cuanto lo queres cuando las palabras ya no bastan
§ Aliviarse
§ Decir cosas que no te animas

Acciones:

  • Primer paso: Espera ese momento en el que sentís que vas a explotar (ya sea por que estás alegre, triste, desilusionada, enamorada, ilusionada, enojada, etc.) ese momento en el que sentís que si no hablas o gritas lo que te pasa vas a morir asfixiada.
  • Segundo paso: busca papel y birome.
  • Tercer paso: busca la llave mágica(vos sabes dónde encontrarla), la que permite abrir tu alma y dejar salir lo que esta ahí escondido.
  • Cuarto paso: con la ayuda del escarbadientes escarbá más adentro para conseguir que salgan los sentimientos más viejos, guardados en lo más profundo de tu ser.
  • Quinto paso: escribí lo que te pasa usando palabras simples y asociaciones locas que ayuden a describir lo que sentís. Si te parece que sólo es una lluvia de ideas disparatadas, no te preocupes, eso es lo que le da el toque original y especial.
  • Sexto paso: deja que lo que escribiste repose por un rato. Y mientras tanto deja leudar lo que sentís.
  • Séptimo paso: relee en voz alta lo que escribiste y dale los retoques que creas necesarios.
  • Octavo paso: Sí, ya sé, ese final no queda bien, y esa frase en el medio queda desubicada. No te preocupes. Ponete a leer un libro, a escuchar una canción, o lee una noticia y seguro vas a encontrar la frase que te hacía falta, o la idea para hacer tu propia frase.
  • Noveno paso: llevar al horno hasta que llegue alguien que pueda leerlo y darte su punto de vista sobre tu poema. Escuchá sin miedo atentamente lo que te dice. Por ahí vas a darte cuenta de cosas que necesitas cambiar.
  • Décimo paso: lo escribiste para alguien, no temas, regálaselo.
  • Undécimo paso: tomate un tiempito para mirar tu interior... ¿no te sentís un poquito mejor?

Deja a un lado:

§ El miedo a no poder
§ Frase: “Yo no puedo”
§ Frase: “Yo no sé”

Para tener en cuenta:

De poetas y de locos... todos tenemos un poco...