Apasionado
del arte, la literatura, la informática y de todas las fuentes de conocimientos
que puedan proveer al hombre mayor riqueza espiritual y cultural: "Instrucción
no es lo mismo que educación: aquella se refiere al pensamiento, y esta
principalmente a los sentimientos. Sin embargo, no hay buena educación sin
instrucción". José Martí.Muchos de nosotros fantaseamos acerca de nuestra propia empresa. Casi
un millón de nuevos negocios abren todos los años, pero más del 85% cerrarán
dentro de cinco años.
Existen algunas características clave que indican quién
sería más eficaz como dueño de una empresa. Analiza las siguientes preguntas
para determinar si tienes el ímpetu, la disciplina y los recursos para ser tu
propio jefe.
Muchos de nosotros fantaseamos acerca de nuestra propia empresa. Casi
un millón de nuevos negocios abren todos los años, pero más del 85% cerrarán dentro
de cinco años.
Existen algunas características clave que indican quién
sería más eficaz como dueño de una empresa. Analiza las siguientes preguntas
para determinar si tienes el ímpetu, la disciplina y los recursos para ser tu
propio jefe.
¿Eres una persona dinámica?
Dependerá de ti, no otra persona para desarrollar negocio,
organizar los proyectos, manejar tu tiempo y llevar hasta el fin los detalles.
¿Puedes lidiar con el incierto riesgo financiero?
Cada de los negocios tienen los ciclos y los flujos y
reflujos de rentabilidad. Una vez le has empezado un negocio, tendrá gastos
operacionales y de personal que debes cubrir antes de pagarte a ti mismo.
¿Tienes buenas habilidades empresariales?
Debes atraer clientes. Los nuevos clientes y los clientes
asiduos son el motor de tu negocio. Debes saber o aprender sobre contabilidad,
planificación, operaciones, ventas, mercadeo y servicio al cliente para que tu
negocio sobreviva y tenga éxito.
¿Tienes la energía para conducir un negocio?
Tener tu propia empresa es mucho trabajo. ¿Estás dispuesto
a trabajar 12 horas al día, de 6 a 7 días de la semana, todas las semanas?
¿Te motiva el logro?
A muchos empresarios les alegra mucho las “victorias"
diarias que obtienen de hacer negocios. Lo ven como una competencia y una
manera agradable de llevar a cabo sus instintos para lograr algo. Ellos se
divierten hacerlo.
Estas personas tienen una pasión por lo que hacen y tienen
ese ímpetu de ser los primeros. Son personas emprendedoras y quieren cosechar
los frutos de su trabajo y esfuerzo. Es improbable que ellos se agoten física y
mentalmente por llevar toda la responsabilidad de su negocio sobre sus hombros.
¿Puedes tomar buena decisiones?
Los dueños del negocios son requeridos a hacer decisiones
constantemente, rápidamente, bajo la presión e independientemente. ¿Investigas
y examinas todas las opciones cuando se trata de decisiones importantes para
minimizar los riesgos, y luego decides lo que se vas a hacer y sigues adelante?
¿Puedes manejar personalidades diferentes?
Los dueños de empresas necesitan desarrollar relaciones
laborales con una variedad de personas como clientes, proveedores, personal,
banqueros y profesionales tales como abogados, contadores o diseñadores
gráficos.
Tu capacidad para tratar exitosamente con clientes
exigentes, proveedores informales o personal malhumorado para beneficiar tu
negocio impresionará directamente su éxito.
¿Cómo afectará el negocio a tu familia?
Es difícil encontrar un equilibrio entre las exigencias
laborales y la familia durante los primeros años después de empezar un nuevo
negocio.
Además, también puede haber dificultades financieras hasta
que el negocio sea rentable, lo que podría tomar meses o años. Tal vez tengas
que adaptarte a un estándar de vida más bajo o poner los activos de la familia
en riesgo. ¿Puede tu familia soportar los retos que presenta ser el dueño de un
negocio?
Aunque muchos empresarios a la larga tienen ingresos
considerables, los “años flacos" son una parte necesaria del ciclo del
evolución y crecimiento del negocio.
También tienes que considerar por igual los beneficios de
ser empleado de una empresa- las vacaciones pagadas, días enfermas, seguro
médico y dental, acciones, membresía a un club deportivo. Esos desaparecen
cuando eres el dueño de tu propia empresa. Piensa en los costos adicionales de
los vas a ser responsable.
¿Cómo vas a lidiar con el aislamiento?
Una vez que decides trabajar por tu cuenta, trabajarás
solo. ¿Puedes soportar estar aislado? ¿Extrañarás el estatus, el respecto y las
conexiones que tuviste mientras trabajabas para alguien más?
No subestimes este aspecto, ésa es la razón que muchos
consultores y propietarios de empresas de servicios cerraron sus propias
operaciones y regresaron al mundo corporativo.
¿Puedes sobrevivir dos o tres años sin ingresos?
Haz una lista de los recursos iniciales para
comprar/empezar y administrar tu propio negocio. Toma en cuenta las ventas y
los puntos donde terminas parejo (sin ganar ni perder) así como las
proyecciones de las ganancias.
Sea conservador en los estimados, es decir qué tan rápido
podrás ver las ganancias. Elabora un presupuesto familiar y uno para el negocio
con los que puedas mantenerte a ti y a tu familia mientras el negocio empieza a
crecer.